Origen de la Fundación

Esta Fundación nace por un desgraciado y fatal accidente ocurrido el 24 de Mayo de 2006 donde perdiera la vida Laura Cristina Ambrosio Battistel.


Laura era una niña de 21 años recién cumplidos, llena de vida, amor, entrega a sus amigos. Amaba a los niños y tenía pasión por el cuidado de la gente mayor,  nuestros abuelos. Laura nació el 20 de Abril de 1985 en la Ciudad de Córdoba de nuestro país, Julio César se dedicaba a la construcción y su madre Cristina trabajaba en el cuidado del hogar y la educación de sus hijos. Laura era la tercera de cinco hermanos, pero aunque era la hija “del medio” nunca le faltó el cariño de su familia.

Laura y su abuela
       

Laura era una niña muy especial, por su humildad, empatía, constancia y gratitud a la vida. Recibida de su colegio primario-secundario con Medalla de Oro por no faltar un solo día a clases, sino que se destacó por un excelente promedio en todas las materias. Era una niña amada por sus compañeros, con amigos por doquier. Dueña de una belleza particular, se recibió de modelo en la afamada Escuela de Manequen de Irma Rosa y Chicha Osorio. Desfiló para varias marcas importantes y participó como Promotora en distintos eventos, como el Rally Mundial que se corre en nuestro país; pero no eran las pasarelas lo que ella interiormente deseaba. Si bien también era Traductora de Inglés y estudiaba Profesorado de Portugués, su verdadera pasión era la Gerontología, por eso, junto a su madre, participaba de todos los cursos sobre esta especialidad que se realizaban en el Hospital de Clínicas de  Córdoba.

Por eso en su vida tuvo especial dedicación para con su abuela materna, a quien amaba y quería como compinche y amiga. No sólo compartían la misma habitación, espacio propicio para conversaciones prolongadas, sino que era la encargada de que su abuela hiciera actividad física, saliera a caminar, rutina que disfrutaban durante toda la semana.

 Lau amaba a su familia. Sentía locura por sus tíos Silvia y Horacio Blanco, que viven en Salta. Por eso, en las vacaciones, cuando podía, viajaba en el ómnibus para encontrarse con una hermosa familia de tíos y primos.
La familia era un valor supremo para ella, por eso disfrutaba tanto del encuentro cara a cara, de los abrazos, de las sonrisas y de los sueños compartidos.
Pero ella tenía un sentimiento muy profundo por un ser sumamente especial. Diría que fue el amor de su vida. Su nombre era Francisco Ibañez Ross, quién también falleció trágicamente en un accidente automovilístico un año después de la desaparición física de Lau. Parece increíble, pero ahora están juntos.

Sí, ahora están juntos porque un accidente, a 130 km de General Acha, en La Pampa, apagó la vida de Laurita, cuando viajaba con otras tres personas hacia San Carlos de Bariloche. Ella viajaba en el asiento trasero del lado del acompañante, en un vehículo que circulaba a más de 160 km por hora, que salió de la carpeta asfáltica, dio tumbos en un recorrido de casi 400 metros y la despidió. Fue la única víctima fatal. Su muerte fue instantánea.

Su velatorio fue una síntesis precisa de lo que ella fue en la vida. Un aluvión de familiares y amigos se congregaron para despedirla. Todo era silencio y llantos, mientras ella dormía en un sueño angelical.

Para su familia fue todo muy doloroso, pero Dios y el tiempo fueron ayudando, a encontrar respuestas a tanta tragedia. A su desaparición física había que encontrarle un sentido, había alguna tarea inconclusa, una misión que Laura no había cumplido y tenía que revelarse de alguna manera.
Inauguración de la Fundación  

Julio, en medio del dolor por su perdida, encontró su respuesta en la idea de un amigo, para crear una fundación que tuviera como objetivo ayudar a los ancianos, con el amor y el cariño que tanto demostró Laura durante su vida y, con la emoción por la respuesta encontrada, se comunica con Salta para informarle a su cuñada Silvia lo que había ocurrido, y con su apoyo incondicional, el mensaje de Laura se transforma en la "FUNDACION LAURA CRISTINA AMBROSIO BATTISTEL" dedicada y entregada con amor al cuidado de las personas de la Tercera Edad.

El 20 de abril de 2008 se realizó la inauguración oficial de la Fundación Laura Cristina Ambrosio Battistel. Ese día coincidentemente con el día del cumpleaños de Laurita, comenzó a hacerse realidad su sueño truncado, seguir dando amor a nuestros Adultos Mayores, y además, Conservar la Vida de nuestros Jóvenes, concientizando y tomando acción a la hora de apoyar leyes de prevención, y apoyando a las familias de víctimas de siniestros viales, principalmente a través de la Campaña Estrellas Amarillas.

Puede conocer mas sobre nuestros proyectos, accediendo al Área de Proyectos de la Fundación.

 

Colaborá con nosotros para hacer realidad este sueño, dejá tu mensaje, tu dirección, tu comentario... ayúdanos a ayudar.